QUEREMOS UNA NIÑA
Queremos una niña El ambiente escolar resulta ser uno muy interesante, a veces funge como un espejo; un micro universo, un lugar permeable que filtra y refleja la realidad social. Todos los días, acompañando el amanecer, circulan las palabras, miradas, silencios, suposiciones… que son movilizadas por nuestras infancias, adolescencias y formas de ser docente, pareciera que el timbre de salida es una suerte de pausa y que todo permanecerá inmóvil, sin embargo, no es así. Una mañana platicaba con mi compañera H. Nuestros encuentros eran un vaivén que contenía pedacitos de historias de vida, cómo estos se juegan en el presente y en la interpretación que tenemos de las cosas. Le conté sobre una experiencia graciosa que tuve con una alumna de preescolar, reímos y ambas coincidimos en el deseo de una hija como la pequeña R . “A mí me hubiera gustado tener una hija”, dice. Me cuenta que es muy feliz con P , su hijo adolescente, sin embargo, confiesa el anhelo de una niña y c...